miércoles, 17 de agosto de 2016

Sentido épico



Un arroyo, su murmullo.

El agua se encuentra con la piedra
la bordea
y continúa en su fluir.

No como tú
que te empeñas en demoler
en eliminar a la piedra
o al menos desgastarla
aunque se desgarre tu piel
en ese intento.

El agua discurre sin embargo
como si nada la perturbara
ni hubiese obstáculo alguno
en su camino.

                       Ana Isabel Alvea Sánchez, de Hallarme yo en el mundo

jueves, 14 de abril de 2016

La vieja canción: No es el crimen sino su enunciación lo que hace palidecer a los hombres, y enfurecerse también, lo sé por mí misma. Y que preferimos castigar al que menciona el hecho que al que lo comete: en eso, como en todo lo demás, somos todos iguales. La diferencia está en si lo sabemos.


Christa Wolf, Casandra

lunes, 4 de abril de 2016

destejer tejiendo


El viejo fue el primero que hice, yo misma
Ahora demasiado ancho
El apurado tiempo de la experiencia urgente
Todavía no llena
Semanas de trabajo y sensualidad
No divididas en días y noches
Solas o entretejidas con muchas otras
El aumento y la disminución de la tensión
Atestiguan la densidad en la memoria
Traída hasta aquí de nuevo la amplitud aparece
Los pliegues rinden testimonio desde el principio
Más delgada, la experiencia más fragmentaria
Los puntos lisos se convierten en un difícil cable,
Que crece hacia arriba y pierde fuerza,
Aunque tejí estrechas rayas de azul en el gris,
Apenas hubo suficiente lana.


Ann Anders (Tomado de Silvia Bovenschen)

domingo, 20 de marzo de 2016

imperfección



Necesidad de imperfección. Allí donde se quiebra el orden se abre una brecha. 
Imperfección: brecha sobre el afuera.
 

Chantall Maillard



foto: Miriam Palma

sábado, 20 de febrero de 2016

No ha sido fácil comprender el mar



Imagen: Miriam Palma


No ha sido fácil comprender el mar,
las rocas, su volumen,
la concreción del tiempo en la materia
más real, la verdad del mundo en el vaivén
del viento y la marea, en la quietud
que el arrecife opone al oleaje,
en el fragor eterno del silencio,
que es una voz antigua e innumerable.
El mar que se resiste al adjetivo,
que en su enigma desprecia
definición o imagen más allá
de ese asombro que afirma en cualquier muerte
la vida que no acaba, esa vida del agua
que ha sido tantas vidas y que ahora
es también esta nuestra.
El mar,
y una noche sin luna ni tormenta,
el mar únicamente y yo, aquí,
este íntimo acuerdo con mis pasos:
tan sólo quien se busca en el camino
y al encontrarse al fin está desnudo.



Vicente Gallego

lunes, 8 de febrero de 2016

El otro día volvía a sobrecogerme viendo Apocalyse Now. La frase que hacia el final de la película dice el personaje del coronel Walter E. Kurtz (Marlon Brando) acude a mi cabeza leyendo algunas noticias sobre algunas reacciones:
"Entrenamos a jóvenes para disparar sobre la gente, pero sus comandantes no dejan que los muchachos escriban "fuck" en sus aviones... ¡porque es una obscenidad!".

viernes, 29 de enero de 2016

Primera nevada

Caen copos de deseo
sobre la nevada de esta noche.
En los tejados se apacigua
el grito de los alacranes.
Debajo de este manto,
un poco más inmaculado, quizá,
que el de aquellos días,
espera una palabra clave
para abrir la puerta de las habitaciones
que crecen en la desmemoria.
Un cielo plomizo
sabedor de los días venideros,
y de las noches oscuras
de graznidos insomnes,
sonríe
en el muelle silencio de este instante.


Miriam Palma, Exilios. Hacia el azul



Foto: Miriam Palma

martes, 26 de enero de 2016

Buenos presagios



Se prometían ventanas
y palabras
pero yo sólo escuchaba los graznidos 

y posaba mis pupilas en las garras.

La niebla se introduce poco a poco 
entre las grietas de la eterna repetición, 
se disipan otros campanarios
y ya sólo se deja escuchar, a lo lejos,
el ruido de los trenes.


Y a lo mejor un ángel no terrible 
se encarga de tocarnos 
levemente en la mejilla
para que volteemos la cabeza

y miremos hacia ese lado. 
A lo mejor.

Allí hay una ventana. 
Ahora estoy segura. 
Quizá, después de todo, 
existe el paraíso. 

Miriam Palma

Exilios. Hacia el azul

lunes, 25 de enero de 2016

Exilios. Hacia el azul

Exilios. Hacia el azul  es mi segundo libro de poemas.
Se presentó el 11 de diciembre del pasado año en la Imprenta. El jueves 28 de Enero volveré a presentarlo en la librería sevillana La Fuga.


Sobre estos poemas, Iván Onia Valero, ese impresionante poeta, ha escrito esta hermosa reseña que dejo aquí.







miércoles, 11 de noviembre de 2015

Cold in hand blues


y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo


Alejandra Pizarnik

viernes, 16 de octubre de 2015

Nadie sabe


Abre tus ojos anchos al asombro
cada mañana nueva y acompasa
en místico silencio tu latido
porque un día comienza su voluta
y nadie sabe nada de los días
que se nos dan y luego se deshacen
en polvo y sombra. Nadie sabe nada.

Pisa la tierra. Vierte la simiente.
Coge la flor y el fruto. Sin palabras.
 

Pues nadie sabe nada de la tierra
muda y fecunda que, en silencio, brota,
y nadie sabe nada de las flores
ni de los frutos ebrios de dulzura.

Mira la llamarada de los árboles
irguiéndose en lo azul. Contempla, toca
la piedra inmóvil de alma intraducible
y el agua sin contornos que camina
por sus trazados cauces ignorándolos.
Sueña sobre ellos. Sueña. Sin decirlo.
Pues nadie sabe nada de los árboles
ni de la piedra ni del agua en fuga.


Mira las aves, altas, desprendidas,
rayando el sol a golpe de sus alas.
Toma del aire el trino y el gorjeo,
pero no quieras traducir su ritmo,
pues nadie sabe nada de los pájaros.
Mira la estrella. Vuela hasta su altura.
Toma su luz y enciéndete la frente,
pero no inquieras su remoto arcano
pues nadie sabe nada de la estrella.


Besa los labios y los ojos. Goza
la carne del amante sazonada
secretamente para ti. Acomete
con decisión humilde la tarea
del imperioso instinto. Crece y ama.
Mas nada digas del tremendo rito
pues nadie sabe nada de los besos,
ni del amor ni del placer ni entiende
la ruda sacudida que nos pone
el hijo concluido entre los brazos.


Clama sin gritos. Llora sin estruendo.
Cierra las fauces del dolor oscuro,
pues nadie sabe nada de las lágrimas.


Vete a hurtadillas con discreto paso.
Traspasa quedamente la frontera,
pues nadie sabe nada de la muerte.



Ángela Figuera Aymerich


domingo, 11 de octubre de 2015

En la cuerda floja

Como una funámbula
me deslizo descalza a través de sintaxis.
Cada paso
alimentado por el miedo a encontrar
el punto más delgado del trayecto
y caer finalmente
en esa red de protección
tejida de una madeja de bruma.


Imagen: Luna funámbula: Miriam Palma

martes, 29 de septiembre de 2015

de regresos...


Después de cuatro lunas, regreso (al batiburrillo peninsular). Me gustaría decir que con la maleta más vacía. Pero no es verdad. Tengo algunos vicios. Los libros y los zapatos se encuentran entre los confesables. Pero he aprendido algo que ya he aprendido otras muchas veces. La vida, siempre benévola y generosa conmigo, se empeña una y otra vez en intentar mostrarme una evidencia: el paraíso no existe. Como algo me conozco, sé que la certeza me durará poco. Y que desaprenderé pronto. Hasta es probable que esa malévola esperanza viaje agazapada dentro de unas botas la mar de cool que me he comprado. La sabiduría, la perfecta, es seguramente un atributo de gente que vive allá. Los demás solo somos seres mortales y hacemos lo que podemos. Al menos eso dice Cleta. Que ha decidido, con gran tino, quedarse en Berlín a pasar el otoño. Y como ella no es un ser mortal, seguro que algo de razón tiene.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Relato de amor disfuncional en la consulta de una psicoanalista

Ella relata ojerosa
llorosa
a voz en grito a veces
lánguidamente (siempre) rendida en el diván
su empeño por soltarse
(así lo dice)
de la historia tirana
que lleva a sus espaldas.

Y Edipo,
(con la venda)
ligando por ahí.